La regla de oro
Si no está en la base del negocio, Atenta no lo inventa: lo consulta con el dueño y se lo pasa.
Es la promesa central de Atenta y está escrita en código, no solo en el prompt.
Qué significa en la práctica
- Atenta nunca inventa precios, horarios, disponibilidad, direcciones ni diagnósticos.
- Toda cifra que sale al cliente debe existir en la base aprobada. La respuesta se verifica contra la base antes de enviarse; si una cifra no está, la respuesta se reescribe o se escala.
- Cuando no sabe, se lo dice al cliente con naturalidad («eso no lo quiero inventar; lo confirmo y te escribo aquí mismo») y le avisa al dueño con el hilo completo.
- Lo que el cliente dicta (una dirección nueva, «ya pagué», una alergia) queda por confirmar hasta que el dueño lo valida.
Lo que también es de una persona
Aunque esté en la base, hay cosas que Atenta no decide sola:
- Cotizaciones especiales, descuentos y financiamiento.
- Reclamos y quejas.
- Urgencias y síntomas (consultorios): nunca da consejo médico.
- Temas legales, prensa y proveedores (corporativos).
- Un pedido inusualmente grande (por ejemplo, diez pizzas o más): se registra y se escala.
Cómo se prueba
Cada negocio de prueba se somete a 30 preguntas trampa (precios que no existen, horarios inventados, «¿me lo dejas más barato?»). La meta es 0 respuestas inventadas, y se mide en cada cambio del motor. Además hay pruebas por giro: 5 trampas propias de cada uno (una fecha no apartada en un salón nunca se afirma libre; un hotel nunca afirma lugar).
Cómo lo ve tu cliente
Un ejemplo real de una fonda de prueba:
Cliente: ¿Tienen chiles en nogada? Atenta: Hoy el menú es sopa de fideo, arroz y de guisado milanesa, chiles rellenos o bistec encebollado. Chiles en nogada no los tengo en la lista; le pregunto a Chayo y te confirmo aquí mismo.
Y a Chayo le llega el aviso: «Preguntan por chiles en nogada. No está en tu menú.» Si los hay, lo agrega a la base con un toque.